Railay (Krabi) en 3 días – Día 1: cómo llegar al paraíso sin carreteras
Cómo llegar a Railay desde Chiang Mai: vuelo, traslado y speedboat paso a paso, con precios, horarios y primeras impresiones de un lugar al que solo se llega en barco.
Hay lugares que se anuncian solos, y Railay es uno de ellos. No hace falta buscar mucho para toparse con esa imagen: una franja de arena blanca encajonada entre paredes de caliza que se meten en el mar como si alguien las hubiera esculpido a propósito para Instagram. Lo que no suele contarse tan bien es que, para llegar hasta ahí, tienes que dejar atrás la carretera. Literalmente.
A Railay solo se puede llegar en barco: no existen carreteras ni coches que conecten esta península con el resto de Krabi.

Y ese pequeño detalle logístico es, en realidad, el primer aviso de que estás entrando en un sitio distinto.
Os cuento cómo fue nuestro primer día, con todos los datos, horarios y precios que hubiéramos querido tener nosotros antes de salir de Chiang Mai.
Cómo llegar a Railay desde Chiang Mai: vuelo + furgoneta + speedboat
Nuestro punto de partida fue Chiang Mai, en el norte de Tailandia, así que el trayecto hasta Railay se divide en tres tramos bien diferenciados: avión, furgoneta y barco.
1. Vuelo Chiang Mai–Krabi con AirAsia
Volamos con AirAsia, en un trayecto de norte a sur del país que nos llevó unas dos horas y media (los vuelos directos entre Chiang Mai y Krabi suelen rondar las 2 horas, aunque como en cualquier vuelo doméstico low cost conviene contar con algo de margen). Aterrizamos en el Aeropuerto Internacional de Krabi (KBV) sobre las 10:00 de la mañana, hora perfecta para aprovechar el resto del día.
Dato útil: AirAsia es prácticamente la única aerolínea que cubre esta ruta en vuelo directo durante temporada alta; en temporada de monzones los directos escasean y toca mirar bien el calendario o aceptar alguna escala.
2. Del aeropuerto a Ao Nang: furgoneta contratada por adelantado
En el aeropuerto nos esperaba una furgoneta que habíamos reservado previamente a través de 12Go Asia, la plataforma que usamos para casi todos los traslados del viaje por Tailandia. Reservamos un combinado de furgoneta + speedboat en un solo billete, lo cual simplifica bastante la logística: no tienes que preocuparte de cuadrar horarios entre el traslado por tierra y la salida del barco, porque ya viene todo encajado.
3. De Ao Nang a Railay: las tres formas de cruzar
La furgoneta nos dejó en el muelle de Ao Nang (Nopparat Thara Pier), que es el punto de partida habitual hacia Railay. Desde ahí hay varias formas de completar el trayecto, y merece la pena conocerlas todas porque la diferencia de precio es considerable:
| Opción | Duración aprox. | Precio orientativo (ida) |
|---|---|---|
| Long-tail boat (barca tradicional) | 15–20 min | ~100 THB (≈2,70 €) |
| Ferry | hasta 1 h 30 min | la opción más económica |
| Speedboat | 15–20 min | más caro, pero más rápido y cómodo |
Nosotros optamos por el speedboat, con la compañía Bundhaya Speedboat, una de las navieras más habituales en esta zona de Krabi (opera también rutas a Koh Phi Phi, Koh Lanta o Phuket). El barco nos dejó directamente en el muelle flotante de Railay Este (East Railay Bay Beach Floating Pier), que es donde atracan la mayoría de speedboats que llegan desde Ao Nang.


Nota práctica: si vas con poco equipaje y no te importa mojarte los pies —al bajar del long-tail boat es normal pisar agua— el long-tail es la opción más barata y con más salidas (cada 20 minutos aprox., de 8:00 a 18:00 h). Si prefieres rapidez y comodidad, el speedboat es la mejor opción.
Cómo llegar a Krabi desde otros puntos de Tailandia
Nosotros llegamos desde Chiang Mai, pero como Krabi es la puerta de entrada habitual a Railay, lo más probable es que tú vengas desde Bangkok, Phuket o las Islas Phi Phi, que son los tres puntos de partida más comunes. Aquí tienes todas las opciones, con tiempos, precios y las webs donde puedes reservarlas.
Desde Bangkok
Bangkok es, con diferencia, el punto de partida más habitual para llegar a Krabi.
| Opción | Duración | Precio orientativo (ida) | Dónde reservar |
|---|---|---|---|
| Vuelo directo (BKK/DMK → KBV) | ~1 h 20–1 h 30 min | 900–2.000 THB (25–60 €) en tarifa económica reservando con antelación | AirAsia, Nok Air, Thai Lion Air, Thai Vietjet, Bangkok Airways; comparadores como Skyscanner o 12Go Asia |
| Autobús VIP nocturno desde la Terminal Sur (Sai Tai Mai) | 10–12 h | 550–1.000 THB (16–28 €) | 12Go Asia, Bookaway |
| Tren + autobús (vía Surat Thani, ya que Krabi no tiene estación de tren) | 14–18 h | 1.000–1.600 THB (28–45 €) | 12Go Asia, Bookaway |
Nuestra recomendación: salvo que quieras vivir la experiencia del tren nocturno tailandés por sí misma, el vuelo es la opción con mejor relación tiempo-precio con diferencia.
Desde Phuket
Phuket y Krabi están relativamente cerca, así que aquí el barco gana protagonismo frente al avión.
| Opción | Duración | Precio orientativo (ida) | Dónde reservar |
|---|---|---|---|
| Ferry (Rassada Pier → Nopparat Thara Pier, Ao Nang) | 1,5–4 h según ruta y escalas | 700–900 THB (20–25 €) | 12Go Asia, Phuketferry.com |
| Minivan/bus compartido | 3–4 h | 300–500 THB (9–14 €) | 12Go Asia, Bookaway |
| Taxi privado | 2–3 h | 2.000–2.500 THB (55–70 €) por vehículo | Se puede reservar con la mayoría de agencias locales o directamente con el hotel |
No hay vuelos directos entre Phuket y Krabi porque la distancia es demasiado corta para justificarlo; la combinación ferry o minivan es lo habitual.
Desde las Islas Phi Phi
Si vienes haciendo el clásico salto de isla en isla por el Andamán, este es probablemente tu tramo final antes de Railay o Ao Nang.
| Opción | Duración | Precio orientativo (ida) | Dónde reservar |
|---|---|---|---|
| Ferry (Tonsai Pier → Ao Nang, con parada en Railay) | 1,5–2 h | ~600–900 THB (17–25 €) | 12Go Asia, Phuketferry.com |
| Speedboat | 40–60 min | 900–1.500 THB (25–42 €) | 12Go Asia, GetYourGuide, agencias en Tonsai Pier |
Dato clave para quien va directo a Railay: varios ferries y speedboats que salen de Tonsai Pier hacen parada en el muelle flotante de Railay Este antes de seguir hasta Ao Nang, así que si tu destino final es Railay puedes bajarte ahí directamente sin necesidad de llegar hasta Ao Nang y cruzar de nuevo en long-tail.

Webs para buscar y reservar cualquiera de estos trayectos
- 12Go Asia (12go.asia): el comparador más completo para vuelos, ferris, autobuses y combinados en el sudeste asiático; es el que usamos nosotros para casi todos los traslados del viaje.
- Bookaway: alternativa a 12Go Asia, especialmente útil para autobuses y minivans.
- Skyscanner / Google Flights: para comparar vuelos domésticos con AirAsia, Nok Air, Thai Lion Air, Thai Vietjet o Bangkok Airways.
- Phuketferry.com: especializado en ferris y speedboats entre Phuket, Krabi, Phi Phi, Koh Lanta y Koh Lipe.
Nuestro alojamiento: Sand Sea Resort
Nos alojamos en el Sand Sea Resort, un hotel que tiene la particularidad de extenderse desde Railay Este hasta Railay Oeste, con recepción en el lado este —justo al lado del muelle flotante, lo cual es una comodidad enorme si llegas en barco con maletas—.
Como llegamos bastante antes de la hora de check-in, dejamos el equipaje en recepción y nos fuimos directos a la piscina a esperar. Una manera perfecta de empezar las vacaciones: nada de prisas, nada de esperar de pie con las maletas.

Primera tarde: piscina, comida y paseo por las dos playas
Con el check-in ya hecho, tocaba comer y salir a reconocer el terreno. Railay, pese a ser pequeño, tiene dos caras muy distintas a apenas unos minutos a pie:
- Railay Oeste (Railay West Beach): la playa más fotografiada y famosa de la península, con esa estampa de acantilados de caliza y arena fina que se ve en todas las postales de Krabi. Aviso importante: se llena de turistas a partir de las 9:00–10:00 de la mañana, así que si buscáis fotos sin gente o un rato de tranquilidad, la mejor ventana horaria es a primera hora o al atardecer.
- Railay Este: la orilla menos instagrameable —el manglar y la marea baja no ayudan— pero donde de verdad late la vida de la península: aquí se concentran la mayoría de restaurantes, bares y pubs, y es la zona por la que se mueve casi todo el ambiente nocturno.
Cerramos la noche paseando por Railay Este, cenando por la zona y sin más planes que dejarnos llevar. Nada de itinerarios apretados: el primer día lo dedicamos, sencillamente, a aterrizar.
Resumen práctico del Día 1
Cómo llegar a Krabi desde los principales puntos de partida:
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Desde Bangkok: vuelo directo (~1h20-1h30, 25-60€) o bus/tren nocturno (10-18h, 16-45€)
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Desde Phuket: ferry (1,5-4h, 20-25€) o minivan (3-4h, 9-14€); no hay vuelos directos
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Desde Phi Phi: ferry (1,5-2h, 17-25€) o speedboat (40-60min, 25-42€), muchos con parada en Railay Este
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Vuelo: Chiang Mai → Krabi con AirAsia, ~2 h 30 min, llegada sobre las 10:00 h
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Traslado: furgoneta + speedboat reservado en 12Go Asia
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Cruce a Railay: desde el muelle de Ao Nang, en speedboat con Bundhaya Speedboat hasta el muelle flotante de Railay Este
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Alternativas de cruce: long-tail boat (~100 THB, 15-20 min), ferry (hasta 1h30, la más barata), speedboat (más cara y rápida)
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Alojamiento: Sand Sea Resort, con acceso tanto a Railay Este como Railay Oeste
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Actividades: piscina, comida, paseo por Railay Oeste y Railay Este, cena
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Dato clave: a Railay solo se llega en barco, no hay carreteras ni coches en toda la península
Con las maletas ya deshechas y las piernas estiradas después del paseo, tocaba descansar: al día siguiente tocaba explorar Railay de verdad, con playas escondidas, miradores y alguna que otra sorpresa que os contaré en el próximo post de esta serie.
Día 2: Phra Nang Beach y la Cueva de la Princesa
Qué hacer en el Día 2 en Railay: Phra Nang Beach, la Cueva de la Princesa y el hike con cuerdas hasta el viewpoint. Horarios, precios y consejos prácticos.
Si el primer día en Railay fue de aterrizaje suave, el segundo fue el que nos hizo entender por qué tanta gente considera esta península uno de los rincones más espectaculares del sudeste asiático. Playas con agua templada y sin apenas turistas por la mañana, una cueva llena de falos de madera con una historia milenaria detrás, y una trepada con cuerdas que se te queda grabada. Vamos con todo, paso a paso.
Desayuno con vistas a Railay Oeste
Empezamos el día en el restaurante de nuestro hotel, el Sand Sea Resort, que tiene uno de sus comedores con vistas directas a Railay Oeste. Un desayuno tranquilo, sin las hordas de turistas que llegan más tarde, con esas vistas de los acantilados de caliza recortándose sobre la playa. Una de esas cosas que no salen en las fotos pero que se disfrutan muchísimo: comer con calma, sin agobios, viendo cómo la playa todavía está casi vacía
.

Mañana de baño en Railay Oeste
Después de prepararnos en la habitación, volvimos a Railay Oeste, que desde el hotel está a apenas dos minutos andando. Pasamos toda la mañana metidos en el agua, que está templada casi todo el año, disfrutando de la tranquilidad de una playa que, a esas horas, todavía no se había llenado del todo. Este es, para nosotros, el mejor plan posible en Railay: nada de prisas, nada de listas de tareas, solo agua, sol y los acantilados de fondo.

Phra Nang Beach: la playa más espectacular que hemos visto
Por la tarde nos movimos a Phra Nang Beach, la otra gran playa de la península (se llega caminando desde Railay Oeste o Este, bordeando la costa, en unos 10-15 minutos). Y aquí lo digo sin exagerar: es la playa más espectacular que hemos visto en nuestra vida viajando. Arena blanca, agua turquesa y unos acantilados de caliza que caen prácticamente en vertical sobre el mar, con el añadido de que sigue siendo territorio de escaladores: es habitual ver gente colgada de las paredes mientras tú estás tumbado en la arena.

La Cueva de la Princesa (Tham Phra Nang)
En un extremo de Phra Nang Beach está la famosa Cueva de la Princesa, uno de esos sitios que hay que ver para creer. Por fuera es una cueva más, pero por dentro está literalmente repleta de falos de madera de todos los tamaños, algunos de más de un metro. No es ninguna broma ni una atracción turística inventada: es una tradición local ancestral ligada a la leyenda de Phra Nang (o Mae Nang), un espíritu femenino del mar asociado a la fertilidad. Pescadores y familias locales dejan estos lingams (así se llaman en tailandés) como ofrenda para pedir protección en el mar, fertilidad o buena suerte. Entrada libre, abierta las 24 horas, y absolutamente recomendable, aunque solo sea por lo curioso de la estampa.
Consejo: es un lugar de culto activo, no solo un photo-spot. Merece la pena visitarlo con respeto y sin hacer bromas demasiado ruidosas; hay carteles que piden discreción.

Explorando cuevas y el hike con cuerdas hasta el viewpoint
Después de la Cueva de la Princesa nos animamos a explorar un poco más por la zona, donde hay varias cuevas y senderos que suben por la roca caliza, pero al final como acababa de llover estaba todo embarrado y era muy peligroso subir por lo que cancelamos la misión, pero aquí os dejo como subir y alguna foto de internet, a la tercera va la vencida.

Para llegar al viewpoint y a la laguna secreta hay una subida con cuerdas, peligrosa pero muy chula, típica de esta parte de Railay: el camino empieza con un tramo muy empinado en el que literalmente vas tirando de cuerdas gruesas ancladas a la roca para ir ganando altura entre raíces y piedra. Es la ruta que lleva al Railay Viewpoint (y, si sigues un poco más allá, a la Princess Lagoon, un pequeño lago escondido entre la selva).

Datos prácticos de este hike:
- Duración: 20-25 minutos hasta el viewpoint (solo ida)
- Dificultad: el primer tramo es el más exigente, con cuerdas y trepada; el resto es más asequible
- Calzado: nada de chanclas, mejor zapatillas con buen agarre
- Evitar hacerlo justo después de lluvia: la tierra se vuelve muy resbaladiza
- Si además quieres bajar hasta la Princess Lagoon, cuenta con que el descenso es todavía más técnico que la subida al viewpoint
Muy cerca de esta zona también está la Diamond Cave (Tham Phra Nang Nai), una cueva con pasarela de madera y estalactitas iluminadas, con entrada de pago (el precio oficial ronda los 200 THB por persona, aunque hemos leído de viajeros a los que se lo han dejado en 100 THB negociando un poco). No entramos en esta, pero la dejamos anotada para quien quiera completar la visita a las cuevas de la zona.

Diluvio, siesta y noche tranquila
Cuando volvíamos hacia el hotel, el cielo se abrió y empezó a diluviar, así que aprovechamos para meternos dentro, echar una siesta reparadora y dejar pasar el chaparrón. Nada raro: en Tailandia, sobre todo en temporada de lluvias, los aguaceros suelen ser intensos pero cortos.
Por la noche, ya con el tiempo despejado, salimos a dar una vuelta tranquila por las tiendas y restaurantes de la zona, cenamos por ahí sin planes concretos y nos fuimos a dormir. Un cierre de día perfecto después de tanta playa, cueva y trepada.
Resumen práctico del Día 2
- Desayuno: en el hotel, con vistas a Railay Oeste
- Mañana: baño y relax en Railay Oeste (a 2 min andando del hotel)
- Tarde: Phra Nang Beach (10-15 min andando desde Railay Oeste/Este)
- Cueva de la Princesa (Tham Phra Nang): gratis, abierta 24h
- Hike con cuerdas al Railay Viewpoint: 20-25 min, dificultad media-alta, mejor con buen calzado y sin lluvia reciente
- Diamond Cave (Tham Phra Nang Nai), opcional: ~200 THB/persona
- Noche: siesta por la lluvia, paseo por tiendas y restaurantes, cena y a dormir
Con la mente todavía procesando la Cueva de la Princesa, nos preparamos para el tercer y último día en Railay.
Día 3: el tour de las 4 Islas bajo la lluvia (y por qué merece la pena igual)
Cómo es el tour de las 4 Islas desde Railay/Krabi: Poda Island, Chicken Island, Tup Island y Phra Nang Beach, con precios, qué incluye y nuestra experiencia haciéndolo bajo la lluvia.
Hay excursiones que se disfrutan mejor con sol, y hay excursiones que, para nuestra sorpresa, funcionan casi igual de bien bajo la lluvia. El tour de las 4 Islas desde Krabi es de las segundas. Os contamos cómo fue nuestro último día en Railay, con un cielo gris que amenazaba con arruinarlo todo y que, al final, no le quitó ni un ápice de magia a la jornada.

Contratar la excursión: reserva en el hotel
Reservamos el clásico tour de las 4 Islas directamente en la recepción de nuestro hotel, el Sand Sea Resort. Nos costó 3.500 THB en total por el longtail boat (ojo, no por persona, sino el barco completo), para una excursión de unas 4 horas de duración aproximada.
Consejo antes de reservar: las recepciones de los hoteles suelen tener precios algo mejores que las tiendas de tours que hay repartidas por las calles de Railay y Ao Nang, pero aun así merece la pena echar un vistazo antes a los precios de esas tiendas de tours de la zona para comparar y quedarte con la opción que mejor te cuadre.
Qué incluía nuestra excursión:
- Phra Nang Beach (que nosotros ya conocíamos del día anterior, así que no hizo falta que nos recogieran ahí)
- Tup Island
- Chicken Island (Koh Gai)
- Poda Island
Esta es la excursión más típica y clásica desde Railay, pero no la única: si buscas algo distinto también encontrarás tours a las Hong Islands o a las Islas Phi Phi, entre otras opciones. Aun así, si solo vas a hacer una excursión en barco desde Railay, la de las 4 Islas es la más recomendable y la que cualquier tienda de tours o recepción de hotel te va a ofrecer primero.

Consejo para evitar aglomeraciones: cuanta más temprano hagáis la excursión, menos gente os encontraréis en cada parada. La mayoría de los tours salen sobre las 9:00 de la mañana, así que merece la pena madrugar un poco si queréis las playas más despejadas.
Amanecer lloviendo bastante: ¿se cancela la excursión?
Nos despertamos con un día que amaneció lloviendo bastante, con algo de fresco y toda la pinta de que iba a seguir mojado el resto de la jornada. Con ese panorama, dábamos por hecho que la excursión se cancelaría. Nada más lejos de la realidad: no se canceló. Nos entregaron un par de chubasqueros de plástico de colores y nos subieron a la barca a disfrutar igualmente.

Dato clave para quien esté leyendo esto con un día lluvioso por delante: no des por hecho que tu excursión se cancela solo porque llueva. En Krabi, salvo aviso de mal tiempo severo, estos tours suelen salir igualmente, y si tienes dudas de si merece la pena hacerla con lluvia, no os preocupéis: la disfrutaréis casi igual. Lo único que cambia es que los colores del agua y del paisaje se ven bastante más apagados que en un día soleado, así que las fotos no van a quedar tan espectaculares, pero la experiencia en sí no desmerece nada. A mal tiempo, buena cara.
Pese a la lluvia, el agua del mar estaba super calentita en todas las paradas, así que el chapuzón no se resintió lo más mínimo.
Tup Island: la primera parada, casi para nosotros solos
Nuestra primera parada fue Tup Island, y aquí la lluvia jugó a nuestro favor: apenas había gente. El cielo seguía nublado, pero el agua estaba sorprendentemente calentita, así que nos dimos un buen baño sin problema. Tup Island forma, junto con la vecina Koh Mor, un banco de arena que en marea baja conecta ambas islas (el famoso «Talay Waek» o mar partido), aunque con el tiempo que hacía ese día no pudimos comprobar si estaba visible.

Esta foto es de febrero de 2019, pero es para que veáis que es una playa muy chula, y si llegáis pronto pues la tendréis entera para vosotros, lo interesante es verla con marea baja para que podáis cruzar de una a otra.
Y esta esla foto de cuando fuimos en noviembre de 2025, como veís no es lo mismo pero s disfruta igual.
Chicken Island: la cabeza de pollo de piedra

De ahí nos llevaron a Chicken Island (Koh Gai), conocida así por una formación rocosa en uno de sus extremos que, con algo de imaginación, recuerda a la cabeza de un gallo. Es una de las paradas más fotografiadas del tour y también uno de los mejores puntos para hacer snorkel, gracias a sus aguas transparentes y a la vida marina que se puede ver cerca de la orilla.
Poda Island: la mejor de las cuatro
La última parada fue Poda Island, y para nosotros fue, sin ninguna duda, la más bonita de todas. Como ya habíamos visitado Phra Nang Beach el día anterior desde Railay, la excursión no nos llevó hasta allí (al fin y al cabo, estábamos alojados justo al lado), así que aprovechamos ese tiempo extra para quedarnos más rato disfrutando de Poda. Playa de arena blanca larguísima, agua turquesa y una gran roca caliza asomando en el mar frente a la costa. El sitio perfecto para cerrar el viaje por Railay.

Dato práctico: Poda Island forma parte de un parque nacional y tiene una tasa de entrada aparte que ronda los 400 THB para adultos (200 THB para niños), que normalmente no está incluida en el precio del tour y se paga aparte al llegar.

Vuelta a Railay: un final con el tiempo aún dudando
Desde Poda Island nos llevaron de regreso a Railay, y llegamos con una hora de margen sobre lo previsto, porque el tiempo seguía sin terminar de acompañar del todo. Aun así, la sensación con la que nos quedamos fue muy positiva: la excursión de las 4 Islas merece la pena incluso con lluvia. No es el día de sol de postal que uno se imagina para este tipo de tour, pero el paisaje, el agua templada y la tranquilidad de tener las islas casi para nosotros solos (algo que raramente pasa en temporada alta) compensó de sobra.
Resumen práctico del Día 3
- Excursión: Tour de las 4 Islas, reservado directamente en la recepción del hotel
- Precio: 3.500 THB por el longtail boat completo (no por persona), unas 4 horas de duración
- Consejo: comparad precios en las tiendas de tours de la zona antes de reservar en el hotel
- Horario recomendado: los tours suelen salir sobre las 9:00 h; cuanto antes lo hagáis, menos gente encontraréis
- Otras excursiones desde Railay: Hong Islands, Islas Phi Phi, entre otras (la de las 4 Islas es la más típica)
- Paradas: Phra Nang Beach (nos la saltamos por estar alojados justo ahí), Tup Island, Chicken Island, Poda Island
- Clima: salió a pesar de la lluvia; estos tours no suelen cancelarse salvo mal tiempo severo; el agua del mar estaba calentita pese a la lluvia
- Entrada aparte: tasa de parque nacional en Poda Island, ~400 THB adultos / 200 THB niños
- Nuestra favorita: Poda Island, con diferencia
- Consejo: si vas dentro de la barca no te mojas; si sales fuera, prepárate para empaparte (pero merece la pena)
Así cerramos nuestros tres días en Railay: playas de postal, una cueva llena de falos de madera, una trepada con cuerdas y un tour de islas bajo la lluvia que, contra todo pronóstico, se convirtió en uno de los mejores recuerdos del viaje. Si tienes Railay en tu lista de pendientes, esperamos que esta serie te haya servido para planificarlo con todos los datos que a nosotros nos hubiera gustado tener antes de ir.

Esta serie continúa con nuestro siguiente destino en Tailandia: las Islas Phi Phi.
También puedes ver este viaje en vídeo
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