Qué ver en Bangkok en 3 días

Los lugares imprescindibles para una primera visita

 

Bangkok no deja indiferente a nadie. O la amas o te abruma. Es una ciudad donde los rascacielos conviven con templos centenarios, donde los monjes caminan entre el tráfico y donde cada esquina parece esconder una historia diferente.

La primera vez que llegas, todo parece un caos. El calor, los tuk-tuks, el ruido, los olores, las miles de personas moviéndose en todas direcciones. Pero cuando empiezas a entender cómo funciona la ciudad, Bangkok se convierte en uno de los destinos más fascinantes de Asia.

Si solo tienes tres días, no te preocupes. Es tiempo suficiente para descubrir sus templos más impresionantes, navegar por el río Chao Phraya, perderte en el mercado más grande de Tailandia y probar algunas de las mejores comidas callejeras del mundo.

Esta es la ruta que seguiría si volviera mañana mismo.

 

Bangkok en 5 días: la ruta perfecta para descubrir templos, mercados y la esencia de la capital de Tailandia

¿Qué ver en Bangkok en 5 días?

 

Bangkok fue nuestra primera parada en Tailandia, y le dedicamos tres días completos (más un cuarto día para la excursión a Ayutthaya, que os cuento en otro post). Es una ciudad que impone al principio —el calor, el tráfico, el ruido de las avenidas—, pero que engancha rápido en cuanto empiezas a moverte por sus templos, mercados y calles.

 

Os dejo aquí el itinerario día a día que hicimos, por si os sirve de guía.

 

Vistas desde nuestra piscina en la planta 40

 

Día 1: llegada y primer contacto con la ciudad

 

El primer día apenas cuenta como día de turismo: llegamos por la mañana y lo dedicamos a instalarnos en el apartamento que habíamos reservado por Airbnb. Por la tarde ya salimos a estirar las piernas y nos acercamos al mercado de Patpong, el mercado nocturno más conocido de la ciudad, y cenamos por la zona.

 

 

Día 2: Chatuchak, templos y piscina en las alturas

 

El segundo día lo empezamos pronto porque caía en fin de semana, y eso era clave: el mercado de Chatuchak solo abre completo los sábados y domingos, así que si vais entre semana os vais a perder buena parte de los puestos. Es enorme —uno de los mercados más grandes del mundo— y se puede perder fácilmente la mañana entera entre ropa, artesanía, comida y algún que otro puesto curioso.

 

 

Después de Chatuchak nos acercamos al Wat Benchamabophit, conocido como el templo de mármol, uno de los más bonitos y menos masificados de la ciudad. Desde ahí seguimos hasta el Monte Dorado (Wat Saket), con su estupa dorada en lo alto de una colina artificial y unas vistas muy buenas de Bangkok.

 

Wat Benchamabophit (Templo de Mármol)

 

Monte Dorado

 

Después de comer y visitar algún otro palacio de la zona, por la tarde volvimos al apartamento a descansar y aprovechamos la piscina infinita en la planta 40, todo un lujazo con vistas a la ciudad para desconectar después de un día largo caminando.

 

 

Día 3: los templos imprescindibles

 

El tercer día fue el más «clásico»: dedicado a los templos más importantes de la ciudad. Empezamos por el Gran Palacio, la residencia oficial de los reyes de Tailandia y uno de los conjuntos más impresionantes que vais a ver en el país, seguido del Wat Pho, con el enorme Buda reclinado, y el Wat Arun, el templo del amanecer, con sus torres cubiertas de porcelana a orillas del río Chao Phraya.

 

El Gran Palacio: la joya de Bangkok

 

Pocas veces un lugar cumple las expectativas que generan las fotografías. El Gran Palacio es una excepción.

 

Durante más de 150 años fue la residencia oficial de los reyes de Tailandia y sigue siendo uno de los lugares más importantes del país.

 

Nada más cruzar las puertas entenderás por qué. Edificios dorados, mosaicos brillantes, esculturas gigantes y una arquitectura que parece sacada de otro mundo.

 

Dentro del complejo se encuentra uno de los lugares más sagrados de Tailandia: el Templo del Buda Esmeralda. Aunque la figura no es especialmente grande, su importancia religiosa es enorme para los tailandeses.

 

Un consejo importante: el código de vestimenta es estricto. Los hombros y las rodillas deben ir cubiertos.

 

 

Wat Pho y el impresionante buda reclinado

 

A pocos minutos caminando del Gran Palacio se encuentra uno de mis templos favoritos de Bangkok.

 

El Wat Pho alberga el famoso Buda Reclinado, una estatua de 46 metros de longitud completamente recubierta de pan de oro. Las fotografías no hacen justicia al tamaño real.

 

Cuando entras en el edificio y ves aparecer la cabeza del Buda, la sensación es difícil de describir. Es uno de esos momentos que recuerdas durante años.

 

Cuando vengas, aquí no solo está el buda reclinado, hay mucho más que ver, templos pequeños, muchas estúpas espectaculares, y mucho más, dedícale el tiempo que se merece, os va a sorprender.

 

Además, este templo es considerado el lugar de nacimiento del masaje tradicional tailandés. Si tienes tiempo, merece la pena reservar un masaje dentro del propio recinto.

 

 

Cruzando el río hacia el Wat Pho

 

Después de visitar Wat Pho llega uno de los momentos más bonitos del día. Cruzar el río Chao Phraya en ferry local. El trayecto dura apenas unos minutos y cuesta muy poco dinero, pero ofrece una perspectiva espectacular de la ciudad.

 

Al otro lado aparece Wat Arun, conocido como el Templo del Amanecer. Su enorme torre central decorada con porcelana china es una de las imágenes más icónicas de Bangkok.

 

Si puedes elegir, intenta visitarlo al final de la tarde. La luz del atardecer convierte el templo en una auténtica postal.

 

 

Comimos por la zona y, como ya iba siendo costumbre, cerramos la tarde con paseo tranquilo y otra sesión de piscina antes de preparar la excursión del día siguiente.

 

Día 4 (extra): excursión a Ayutthaya

 

Aunque no cuenta como día en Bangkok propiamente, el cuarto día lo dedicamos a una excursión de día completo a Ayutthaya, la antigua capital del reino de Siam. Fuimos en Grab (el Uber del sudeste asiático) directamente desde Bangkok: la ida nos costó unos 35€ y la vuelta, ya de noche, un poco menos, unos 30 y pico euros. Es cómodo si ya tenéis algo de experiencia moviéndoos por la zona, pero también se puede ir en tren o en autobús, que son opciones más económicas.

 

Una vez en Ayutthaya, nos movimos en tuk-tuk, la opción más barata para recorrer el recinto. Visitamos tanto los templos dentro del parque histórico principal como los que quedan fuera, entre ellos el Wat Mahathat (con la famosa cabeza de Buda entre las raíces de un árbol), el Wat Ratchaburana y el Wat Phra Si Sanphet.

 

 

La vuelta a Bangkok: los últimos días de viaje

 

Bangkok no fue solo la primera parada, también la última. Tras la escapada a Siem Reap (Camboya), volvimos a la ciudad para cerrar el viaje con una tarde y un día completo antes del vuelo de regreso a Madrid.

 

La tarde de llegada la dedicamos a algo tan sencillo como necesario después de tantos días de ruta: un baño en la piscina del hotel y un paseo tranquilo por Chinatown, con sus calles llenas de puestos de comida y luces de neón.

 

 

Al día siguiente, ya con el último día completo por delante, subimos al mirador de la torre Mahanakon, con su suelo de cristal y unas vistas espectaculares de toda la ciudad. Volvimos al hotel a darnos otro buen baño en la piscina, comimos por la zona y por la tarde teníamos reservada la entrada para Jurassic World: The Experience, que la verdad es que nos pareció espectacular.

 

 

Para cerrar el día (y el viaje) habíamos reservado un crucero nocturno con cena por el río Chao Phraya. Aquí toca ser sincero: no nos gustó demasiado y no lo repetiríamos. La comida no estaba a la altura y el ambiente no fue lo que esperábamos, así que si estáis dudando si reservarlo, nuestra recomendación sería buscar otro plan para la última noche.

 

 

Al día siguiente, vuelo de vuelta a Madrid y fin del viaje.

 

Consejos rápidos para Bangkok

 

  • Mercado de Chatuchak: id un sábado o domingo, entre semana no está completo.
  • Moverse por la ciudad: Grab funciona muy bien y es barato para trayectos cortos.
  • Ayutthaya: se puede hacer perfectamente en un día desde Bangkok, y el tuk-tuk es la forma más económica de moverse una vez allí.
  • Alojamiento: buscar apartamentos en zonas altas con piscina compensa mucho después de días largos caminando con el calor.

Si os interesa el resto de la ruta, os cuento el itinerario completo en Ruta de 18 días por Tailandia, y el detalle de Ayutthaya en su propio post próximamente.

🎥 También puedes ver este viaje en vídeo

 

¿Te ha resultado útil esta guía?
Suscríbete a mi canal para descubrir más viajes, rutas y consejos.

¿QUÉ VER EN CHIANG RAI?

¿QUÉ VER EN KRABI?

¿QUÉ VER EN PHI PHI ISLANDS?

También pueden interesarte estos artículos para planificar completamente tu viaje

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *